sábado, 26 de septiembre de 2026

ALCARAZ, ALBACETE (II): IGLESIA ARCIPRESTAL DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD Y SANTA MARÍA DE ALCARAZ


1. Identificación y Estatus Canónico

La Iglesia Arciprestal de la Santísima Trinidad y Santa María constituye el principal hito del perfil vernáculo de Alcaraz. Su identidad canónica actual es el resultado de un proceso de fusión administrativa y litúrgica de las dos parroquias primigenias: la antigua Santa María —ubicada originalmente intramuros del alcázar— y la de la Santísima Trinidad, de cronología más reciente. Pese a que en el imaginario colectivo y la historiografía local se alude frecuentemente al templo como "catedral" o "colegiata", estas denominaciones responden a su excepcional monumentalidad y no a su rango institucional. Dicha ambición arquitectónica encuentra su origen en el apogeo económico de Alcaraz como centro textil y administrativo, consolidado tras la concesión del título de ciudad por Juan II en 1429, requisito que exigía una población superior a los 6.000 habitantes y que demandaba un espacio cultual acorde a su estatus.

2. Contexto Histórico y Cronología de Construcción

La fábrica actual es un palimpsesto pétreo que sintetiza la evolución de la ciudad desde el medievo hasta la Edad Moderna. Los hitos cronológicos fundamentales se articulan de la siguiente manera:

· Siglo XIV: Inicios de la fábrica gótica primitiva, cuyos vestigios sufrieron importantes daños estructurales en el siglo XVIII.

· Siglo XV: Consolidación del gótico flamígero y expansión de las naves tras la estabilidad posterior a la conquista de Alfonso VIII (1213) y la consolidación del Alfoz.

· Siglo XVI: Periodo de máximo esplendor bajo el mecenazgo de los Reyes Católicos y Carlos I, donde se introduce el lenguaje renacentista vandelviriano.

· Siglo XVIII: Reconstrucción de las secciones del siglo XIV colapsadas tras el devastador impacto del Terremoto de Lisboa (1755), que obligó a una reordenación de los volúmenes del templo.

3. Arquitectura Gótica y Estructura Principal

El templo se organiza mediante una planta de tres naves de cuatro tramos cada una, caracterizada por la ausencia de crucero, lo que otorga una diafanidad espacial reforzada por el uso de pilares fasciculados.





· Pórtico Principal: Finalizada antes de 1492, la portada es un exponente canónico del gótico flamígero tardío con matices del estilo isabelino. Obra de Pedro Cobo, destaca por su abocinamiento y una profusa decoración en las arquivoltas que preludia la transición decorativa de finales del siglo XV.





          · Puerta





          
· Fachada



 · Torre de la Trinidad: Situada a los pies del templo, presenta un primer cuerpo gótico de traza pentagonal. Resulta fundamental desde el punto de vista arquitectónico contrastar su geometría con la vecina Torre del Tardón (Torre del Reloj), de planta hexagonal irregular; esta yuxtaposición de torres pentagonal y hexagonal constituye una rareza tipológica en el urbanismo castellano.



4. El Legado Renacentista y el Claustro

La integración del complejo eclesial en la Plaza Mayor de Alcaraz (Conjunto Histórico-Artístico desde 1945) representa un caso paradigmático de subordinación del ritmo religioso al urbanismo civil. El Claustro Renacentista no busca una expresión independiente, sino que imita fielmente las arcadas de las lonjas de la plaza, unificando la estética del espacio público. Esta coherencia formal demuestra cómo la arquitectura eclesiástica en Alcaraz se plegó a la lógica de las lonjas comerciales (Santo Domingo, Regatería y Alhorí), consolidando una unidad visual renacentista de clara inspiración italiana.

5. El Ciclo de Capillas de la Escuela de Vandelvira

El interior del templo alberga un ciclo de capillas que ejemplifican la transición del Plateresco al Manierismo bajo la sombra del maestro Andrés de Vandelvira:

· Capilla de los Ballesteros: Espacio atribuido a Andrés de Vandelvira, donde se aprecia la pureza del Renacimiento italiano en la articulación de sus elementos clásicos y proporciones.

· Capilla de Pedro I el Grande: Vinculada directamente al diseño vandelviriano, destaca por su sobriedad estructural y la integración de la heráldica en el programa arquitectónico.

· Capilla de San Sebastián (Baptisterio): Fechada en 1592, esta obra de la escuela de Vandelvira presenta una portada de marcado carácter manierista. Su relevancia trasciende lo litúrgico, pues funcionó históricamente como sala de solemnidades del concejo, siendo el escenario para la jura de lealtad a Carlos I y la proclamación de la emperatriz Isabel de Portugal como señora de la ciudad.









 

6. Hito Artístico: El Retablo Mayor

El núcleo pictórico del templo se concentra en su Retablo Mayor. Siguiendo el rigor del Source Context, debemos precisar que las tablas que lo integran son actualmente consideradas obras de autoría anónima, habiendo sido vinculadas históricamente por la crítica al Maestro de Albacete. Estas piezas, recientemente restauradas, constituyen el tesoro pictórico más relevante del museo parroquial, reflejando la asimilación del lenguaje renacentista en la meseta durante el primer tercio del siglo XVI.







7. Tesoros del Museo Parroquial y Escultura

La colección de bienes muebles del templo destaca por una heterogeneidad de influencias que testimonian la importancia comercial de la ciudad:

· Escuela Salcillesca y de Levante: Sobresalen el San Pedro de Francisco Salzillo y las obras de Roque López, como el San Joaquín, la Inmaculada Concepción y el Niño Jesús.

· Influencias Europeas: Se documentan piezas de adscripción borgoñona y napolitana, destacando los grupos escultóricos de La Piedad y El Llanto sobre el Cristo Muerto.

· Artes Industriales y Orfebrería: El inventario incluye piezas de plata de alta calidad como la Custodia, el Cáliz y la Cruz Parroquial. En piedra, son notables la Pila Bautismal y la de agua bendita, además de la excepcional cajonería y la arqueta histórica que completan el ajuar de la sacristía.

8. Elementos Arqueológicos y Precedentes

La iglesia se asienta sobre un enclave de honda memoria histórica que remite a la ciudad visigoda de Castan (o Castaon). En el interior se custodian elementos que corroboran esta antigüedad:

· Estelas funerarias visigodas: Piezas pétreas que evidencian la continuidad del culto en el sitio.

· Tapas de piedra: Atribuidas al periodo visigodo, presentan motivos ornamentales geométricos y simbólicos que remiten directamente a la estética de los siglos VI y VII, vinculando el templo actual con la raíz paleocristiana del asentamiento.

 

MONUMENTO ANDRES VALDEVIRA

Andrés de Vandelvira nació en la siempre mágica y misteriosa coyuntura del cambio de centuria: cuando el siglo XV y la Baja Edad Media daban paso a la Edad Moderna y al Renacimineto. En los primeros años de su vida se formó como un humilde cantero que con el tiempo ganó en maestría al realizar nuevas aportaciones a la arquitectura de su tiempo. Sirva de ejemplo la bóveda vaída y otras muchas más que se han convertido en señas de identidad de su estilo. Su obra, por sí misma, compone hoy un catálogo de soluciones dotadas de estilo propio y está a la altura de otros arquitectos como Diego de Siloé, Pedro Machuca o Alonso de Covarrubias. A mediados del siglo XVI ya estaba consolidado como uno de los más importantes arquitectos. Su legado lo encontrarás en su ciudad natal, en las Tierras de Alcaraz y en las actuales provincias de Albacete, Cuenca, Ciudad Real y Jaén. 



viernes, 18 de septiembre de 2026

ALCARAZ, ALBACETE (I): CASTILLO, ACUEDUCTO

PLANO DEL RECORRIDO:

Alcaraz se encuentra en la provincia de Albacete, situada en la Sierra de Alcaraz, entre la meseta manchega y las sierras béticas. Su paisaje urbano combina calles medievales, arquitectura gótica y un extraordinario conjunto renacentista vinculado a Andrés de Vandelvira. El casco antiguo está declarado Conjunto Histórico-Artístico y su Plaza Mayor fue reconocida como Monumento Nacional.

Constituye un punto clave del divortium aquarum peninsular, un nudo geográfico donde convergen cuatro cuencas hidrográficas diferentes:

Guadalquivir: A través del río Guadalmena, formado por la unión de los ríos de la Mesta y El Escorial.

Guadiana: Con el arroyo del Cepillo y el río Pinilla (Guadiana Viejo), origen de las lagunas de Ruidera.

Júcar: A través del río de El Jardín.

Segura: Con el nacimiento del arroyo de las Crucetas, que tributa indirectamente al río Mundo. 

Lema: "Cabeza de Extremadura y Llave de toda España”

En su escudo luce el lema: "Cabeza de Extremadura y Llave de toda España”. Este lema procede de su divisa medieval en latín, «Clavis Hispaniae et caput totius Extrematurae» (Llave de España y cabeza de toda Extremadura), otorgada tradicionalmente a raíz de la reconquista de la plaza por el rey Alfonso VIII de Castilla en 1213.

Su significado responde al papel militar y territorial que desempeñó la villa en la Castilla medieval:

«Llave de toda España»: Hace referencia a su posición geográfica de encrucijada estratégica. Emplazada en la sierra y sobre una fortaleza casi inexpugnable, Alcaraz controlaba los pasos naturales que conectaban la Meseta castellana con Andalucía, Levante y el reino de Murcia. Quien dominaba Alcaraz controlaba la puerta de entrada militar y comercial hacia el sur peninsular (simbolizada en las dos llaves que flanquean el castillo en el propio blasón).

«Cabeza de Extremadura»: En la Edad Media, el término Extremadura no designaba la actual comunidad autónoma, sino las tierras de frontera situadas en los «extremos» del avance cristiano hacia el sur. Alcaraz articuló un concejo y un alfoz fronterizo de enorme extensión territorial frente a al-Ándalus, ejerciendo como capital administrativa, defensiva y colonizadora («cabeza») de toda esa franja de frontera castellana.

Su castillo, situado en el cerro de San Cristóbal, dominaba los pasos y controlaba el acceso a la sierra. La ciudad era, por tanto, una especie de puerta de entrada y salida entre el interior castellano y el sureste peninsular. De ahí la metáfora de la “llave”: quien controlara Alcaraz podía vigilar y proteger uno de los accesos estratégicos de Castilla hacia el Mediterráneo y los territorios musulmanes.

¿Cuándo aparece el lema?

Los estudios históricos localizados señalan que la primera aparición conocida del lema junto al escudo se encuentra en la Puerta del Alhorí o de la Aduana, obra renacentista terminada en torno a 1532. Sin embargo, el contenido del lema parece referirse a una realidad anterior, la de la Alcaraz fronteriza de los siglos XIII al XV. Por tanto, probablemente fue una fórmula heráldica fijada en el siglo XVI para expresar una memoria política y militar medieval.

Existe también una tradición que atribuye el blasón a Sancho IV, a finales del siglo XIII, pero esta atribución no está suficientemente demostrada. Lo prudente es distinguir entre:

La realidad histórica: Alcaraz fue una plaza fronteriza y cabeza de un amplio alfoz.

La interpretación heráldica: esa función se convirtió en el lema “Cabeza de Extremadura y Llave de toda España”.

La fecha exacta de concesión: sigue siendo discutida o no está claramente documentada.

 


Evolución Cronológica

Todas las grandes civilizaciones peninsulares han dejado su huella en las tierras alcaraceñas:

Prehistoria e Íberos: Existen pinturas rupestres neolíticas en Los Batanes. Los íberos alcanzaron su esplendor en el cerro del Santo y la piedra de La Molata, donde se cree que se ubicaba la antigua ciudad de Urcesa.

Romanos y Visigodos: De los romanos quedan vestigios de calzadas y puentes emblemáticos (como el del Canto y el de La Reina). Durante la época visigoda, bajo el reinado de Teodomiro, la ciudad pasó a llamarse Castaon o Castan, conservándose de este periodo un jarro litúrgico de bronce en el Museo Arqueológico Nacional.

Época Árabe (Hisn al-Karas): Los árabes tomaron la ciudad en el 712, la trasladaron al cerro de San Cristóbal y la llamaron Al-Karaz ("el cerezo" o "lo consagrado"). Consolidada en los siglos X y XI bajo dominio califal, la fortaleza árabe aprovechó la ventaja táctica del cerro. De este periodo emana la prestigiosa industria de las alfombras de nudo español y las estructuras primigenias de la alcazaba. De este periodo heredamos la agricultura de acequias, las ruinas de la alcazaba y la milenaria tradición de la elaboración de alfombras. 

La Conquista Cristiana y el Fuero de Alcaraz. En 1213, tras un duro asedio que provocó hambre en la fortaleza musulmana, el rey Alfonso VIII conquistó Alcaraz, entrando solemnemente un 23 de mayo. Para favorecer la repoblación de esta inestable zona de frontera, el rey le otorgó un fuero propio basado en el de Cuenca. En 1475, los alcaraceños se levantaron en armas contra el Marqués de Villena para posicionarse a favor de los Reyes Católicos, ganándose el título de "Muy Noble y Leal". Para evitar que cayera de nuevo en manos de la nobleza rebelde, los reyes ordenaron el derribo de las murallas de su imponente fortaleza. Un hito cultural y jurídico de primer orden fue la traducción del Fuero de Alcaraz (originalmente en latín) a la lengua romance, labor concluida por Francisco de Uceda en 1296, fundamental para la identidad castellana de la zona. Juan II otorgó el título de ciudad en 1429. En 1475, Alcaraz demostró su lealtad a los Reyes Católicos al ser la primera en levantarse contra el Marqués de Villena, consolidando su estatus de "Noble y Leal". En el XVI El auge de los telares y el genio de Andrés de Vandelvira (nacido en 1505) transformaron la ciudad. El estatus señorial se reafirmó cuando Carlos I entregó Alcaraz como dote a Isabel de Portugal en 1526. En esta época se construyeron las lonjas y buena parte de la Plaza Mayor, y destacó la figura del arquitecto Andrés de Vandelvira.

Con el tiempo, el antiguo alfoz de Alcaraz se fragmentó en diversos municipios, especialmente tras la creación de la provincia de Albacete en 1833.

MONUMENTOS

Acueducto de Alcaraz (Acueducto de las Candelas)

Ubicado en el acceso occidental a la población, sobre la vaguada que media entre el cerro de Santa Bárbara y el cerro de San Cristóbal, el Acueducto de Alcaraz representa uno de los testimonios de ingeniería civil más relevantes de la comarca. Tradicionalmente calificado de «acueducto romano» por el imaginario local, los estudios históricos y la documentación capitular demuestran de forma incontestable que se trata de una obra civil gótico-renacentista erigida entre finales del siglo XV y principios del XVI.

La necesidad de esta infraestructura derivó del crecimiento poblacional e industrial de la ciudad bajomedieval, que requería transportar caudales desde los veneros serranos y las tomas del río de La Mesta hasta los aljibes interiores y los batanes de tejeduría de lana. La traza del conducto fue asignada a los maestros de cantería Juan de Cózar y Pedro de Cobo, encomendándose la dirección material de las obras al alarife Gil Díaz. En fechas posteriores, el propio Andrés de Vandelvira intervino en obras de refuerzo y reparación de sus tramos de canalización.

El acueducto disponía de una arquería continua de al menos cinco vanos de sillería.

En la actualidad pervive su monumental arco apuntado de factura gótica, erigido con fábrica de sillería regular y dovelas escuadradas que definen dos roscas concéntricas sobre recios machones. Este vestigio aéreo, refleja las pautas técnicas empleadas en la Corona de Castilla para salvar depresiones topográficas complejas con soluciones mixtas de cantería y canalizaciones estancas.




El Castillo de Alcaraz y el recinto amurallado

El Castillo de Alcaraz corona el espolón calcáreo del cerro de San Cristóbal a 1.030 metros. Sus orígenes constructivos se remontan a los siglos X y XI durante la dominación califal y taifa, integrando posteriores adecuaciones cristianas promovidas por la monarquía y las órdenes militares hasta el siglo XV. El castillo sufrió una transformación decisiva en 1475, cuando, tras la victoria de los Reyes Católicos sobre el marqués de Villena, se autorizó el derribo de las murallas para evitar que la fortaleza volviera a ser utilizada por un poder nobiliario.

La fortaleza presentaba una planta irregular adaptada a las cotas escarpadas del terreno, articulada en un triple recinto concéntrico que combinaba defensas de tapial islámico con lienzos de mampostería trabada y sillería en sus ángulos. El núcleo principal albergaba la torre del homenaje, cuarteles de guarnición, estancias del alcaide y amplios depósitos abovedados de agua para soportar sitios prolongados.

Tras perder su funcionalidad fronteriza frente al reino nazarí de Granada, la fortaleza cayó en desuso militar durante los siglos XVI y XVII. En el siglo XVIII, parte de su patio de armas fue acondicionado como cementerio parroquial, hasta que sucesivas campañas de prospección y consolidación arqueológica en el siglo XXI han permitido estabilizar sus torres y lienzos almenados.

















De la muralla urbana medieval que descendía desde la cima para ceñir el caserío se conservan fragmentos embutidos en viviendas y dos accesos históricos:

Arco de la Zapatería, que abría paso al barrio de los menestrales del cuero

 




Arco de Puerta Nueva, reformado en sillería en el siglo XVI para optimizar el paso de carruajes.



Arco de subida al castillo


En el término municipal, a orillas del río Guadalmena, se mantiene la Torre de Gorgojí, una atalaya militar bajomedieval del siglo XIII clave para la articulación defensiva de la comarca. .