viernes, 15 de mayo de 2026

FIESTA DE LA CRUZ DE MAYO

Las Cruces de Mayo o también llamada Santa Cruz de Cristo es una festividad que consiste en instalar en las calles y plazas de las ciudades grandes cruces de flores, se celebra el 3 de mayo. 

La fecha de la colocación de las tradicionales “cruces de mayo” no se corresponde, sin embargo al día en el que el actual calendario litúrgico celebra “la fiesta de la Santa Cruz”, el 14 de septiembre, sino que mantiene la antigua dedicación del tres de mayo, cuando se celebraba “la fiesta de la Invención de la Cruz”

HISTORIA DE LA FIESTA DE LA CRUZ DE MAYO

 Los orígenes religiosos de la fiesta de la Santa Cruz de Mayo están basados en el hallazgo de la propia cruz que hizo Elena, madre del emperador Constantino, durante su peregrinación a Jerusalén justo en el mismo lugar en el que murió Cristo.

La historia de la fiesta de la cruz, con parte de leyenda, cuenta que el emperador Constantino I el Grande, en el sexto año de su reinado, mantuvo una batalla desigual con los bárbaros a las orillas del río Danubio, cuya victoria se creía imposible a causa de la diferencia entre los dos ejércitos.

Una noche antes de la batalla, el gobernante tuvo una visión en la que se le aparecía la santa cruz de Cristo brillante en el cielo y encima de la cruz unas palabras “In Hoc Signo Vincis” (Con esta señal vencerás). 

Constantino mandó construir una cruz para ponerla al frente de su ejército, venciendo en la batalla contra todo pronóstico.

Posteriormente, averiguó el significado de la santa cruz, se hizo bautizar en la religión cristiana y mandó construir iglesias.

Tal era su fe, que envío a su madre, Santa Elena, a Jerusalén para encontrar la cruz de Cristo.

Y ella la encontró en el Monte Calvario, donde se situaba la muerte de Cristo.

Encontró tres cruces y para descubrir cuál era la verdadera cruz donde falleció Jesús, tenía un truco: colocaba a personas enfermas o muertas sobre las cruces y al tener contacto con la verdadera, esas personas se curaban o resucitaban.

Desde ese momento surge la veneración a la cruz de Cristo, ya que la madre del emperador, hasta el final de sus días, pidió a todos los cristianos que celebraran la conmemoración del día en que encontró la cruz que simbolizaba la pasión de Cristo, el día 3 de mayo. 

LA FESTIVIDAD EN VALENCIA

Valencia comenzó a realizar esta fiesta en la Edad Media, pero empezó a tener éxito durante los siglos XVIII y XIX. El concurso de las cruces de mayo comenzó a organizarse en el año 1926, cuando, según consta en el Almanaque de Las Provincias, "en muchos edificios aparecieron hermosas cruces de flores, mereciendo ser premiadas en el concurso abierto por nuestro Ayuntamiento, las de Lo Rat Penat, Círculo de Bellas Artes, hotel Reina Victoria, parroquias de San Martín, San Bartolomé, San Estebán y San Valero..."

Después del paréntesis de la Guerra Civil, a partir de 1940, volvieron a instalarse cruces de mayo y, poco a poco, se revitalizó la tradición, gracias al interés mostrado por Lo Rat Penat.

En 1949, la entidad se hizo cargo de manera definitiva del concurso, y ese año el primer premio lo obtuvo la falla Feliu Pizcueta - Ciril Amorós.

En 1960, tras la reforma de la liturgia de Juan XXIII, la fiesta de las Cruces de Mayo fue menos relevante en el calendario.

En Valencia la sociedad cultural Lo Rat Penat, en colaboración con el Ayuntamiento de Valencia, organiza el Concurso de las  Cruces de Mayo.

Este concurso otorga el premio a la mejor cruz en virtud de la cantidad y calidad de las flores, la variedad de las mismas, su composición cromática, la flora autóctona y, en general, de todos los elementos ornamentales que puedan ensalzar la santa cruz.

Fotos 2026

























 

viernes, 8 de mayo de 2026

ASTURIAS (XXIV): MONASTERIO SANTA MARÍA LA REAL DE OBONA

El monasterio de Santa María la Real de Obona, es un templo benedictino situado en la localidad de Obona (en asturiano Oubona), en el concejo de Tineo, en la comunidad autónoma del Principado de Asturias.




Fue declarado Monumento Nacional el 14 de mayo de 1982.

Dentro de la iglesia, en el muro septentrional del altar mayor existe una lápida funeraria que indica el lugar en el que se encuentra sepultado Adelgaster.

La iglesia 

la iglesia del monasterio de Santa María la Real de Obona es de gran tamaño y de una acusada sobriedad puesto que se construyó en el siglo XII siguiendo las severas concepciones de la orden del Císter

Dispone de dos portadas, una muy sencilla situada al sur que permite del paso desde el claustro; y la principal situada a los pies de la iglesia, formada por cuatro arquivoltas que descansan sobre seis columnas. La portada está encuadrada en un cuerpo saliente. Bajo la cornisa una línea de canecillos lisos




Portada principal de arquitectura románica.

La puerta de ingreso al templo lo encontramos en la fachada occidental abierta en un potente arimez con tejaroz de canecillos anacelados, está ligeramente adelantada, y se compone de cuatro roscas de arco que apoyan sobre ocho columnas de fuste corto, coronadas por capiteles. Sobre el tejaroz un cuerpo rectangular acoge la espadaña con dos campanas. La portada lateral es muy simple y sin ornamentación. La cabecera al exterior es poligonal, mientras que en el interior es semiesférica.

Posee cuatro arquivoltas de medio punto completamente planas y de aristas vivas más una chambrana simple. Los apoyos son cuatro pares de columnas, más anchas las interiores, con capiteles campaniformes completamente lisos.

En su imafronte una espadaña de dos vanos y sobre la nave de la epistola otra más pequeña pero esta de un sólo vano


Interior

Dispone de planta basilical de tres naves, la central más alta y ancha separada de las laterales por arcos formeros que se apoyan sobre pilares sin columnas. La cubrición de dichas naves es a base de techumbres de madera. La cabecera está formada por tres ábsides de planta semicircular precedidos de arcos de triunfo

La cubierta del cuerpo de la nave es de madera, mientras que los ábsides se rematan con bóvedas de cañón y de cuarto de esfera.

Destaca el excelente Cristo crucificado románico del siglo XII conocido como el Santo Cristo de Obona. Las estancias y el claustro pertenece al estilo barroco (patio cuadrangular con una galería porticada) se construyeron en el Siglo XVIII aunque no se quedaron sin terminar.

También la mesa del altar es románica.

En el muro norte de la capilla mayor hay un sepulcro con una inscripción que dice: Aquí están los huesos del principe Adelgaster. Se trasladaron a este puesto del medio de esta capilla mayor, en 8 de abril de 1656. Tras el altar, una tabla de madera muestra una pintura en la que, según cuenta, aparece representado este príncipe. 

Aquí se encuentra la más antigua referencia a la sidra. Se encontró en un documento de la época donde se hacía constar que los siervos deberían recibir 'sicere si potest ese', sidra si fuera posible.

































El claustro quedó incompleto. Se divide en dos pisos de diferente concepción: el inferior de arcos de medio punto con perfiles moldurados y el superior con vanos cuadrangulares, separados por alargadas pilastras que arrancan del piso bajo. En el claustro primitivo estuvieron enterrados los fundadores del monasterio, pero en el siglo XVI sus restos fueron trasladados al interior del templo.


Las dependencias monacales conservadas y el claustro se construyeron en el siglo XVIII aunque no se terminaron. Concretamente quedan dos pandas del claustro de gran severidad clasicista. Las pandas se abren al patio, hoy invadido por la maleza, mediante grandes vanos con arcos de medio punto sobre grandes pilares.

También podemos encontrar la fuente Matoxo, que obtuvo fama gracias al ilustre pensador y teólogo, fray Benito Jerónimo Feijoo Montenegro. Todavía este manantial se le denomina Fuente de Feijoo.