viernes, 11 de marzo de 2016

PALACIO DE LOS CONDES DE CERVELLÓN II (ANNA)

RESTAURACIÓN
En la restauración del palacio iniciada en 2001 se han recreando los ambientes representativos de las tres épocas históricas más importantes de Anna: musulmana, renacentista y barroca. Se podría dividir en tres zonas: el cuerpo principal que consta de tres pisos y un sótano, el patio inspirado en época musulmana y finalmente la Sala Árabe
Descripción:
Sala árabe: la entrada consta de unos arcos peraltados sustentados por columnas revestidas de azulejos con motivos romboidales, accedemos por unas puertas acristaladas. En su interior destaca la variedad de colores y materiales usados. Consta de un ventanal con vistas a las montañas y al rio Sellent. El artesonado está realizado a mano y decorado con motivos vegetales y arabescos, las columnas y suelos son de mármol. En la parte izquierda hay una escalera que conduce a una estancia con mobiliario de estilo árabe, una fuente en el centro, las paredes están decoradas con zócalos de gran tamaño. El artesonado del techo fue pintado a mano por artesanos marroquíes, que lo realizaron en su tierra y posteriormente se desplazaron ex profeso a Anna para montarlo "in situ",
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Cuerpo principal: Saliendo y cruzando el patio accedemos al cuerpo principal del palacio, donde se han recreado la época gótica-renacentista y barroca. 
 
La planta baja, es la Sala Borja, decorada con motivos gótico/renacentista. Los muros están revestidos con cerámica hecha a mano siguiendo los modelos de la época. La sala está recubierta con bóvedas de crucería y tiene un retablo de Santa Ana. 
 
 
 
 
En el primer piso está la Sala Cervellón, la decoración es más recargada debido al uso de mármoles y molduras revestidas de pan de oro. En sus paredes, hay cuadros y mobiliario original de la época barroca. Al fondo de la sala hay un lienzo dedicado a la antigua leyenda atribuida al Conde de Cervellón la cual habla del origen de las aguas de Anna, se trata de una escena de caza del siglo XVIII en los alrededores de Anna y al sorprendente hallazgo de una fuente por este miembro de la nobleza.
La leyenda es la siguiente: cuenta el relato que un grupo de caballeros llegados de la Capital, invitados por el conde, fueron a cazar en sus tierras. Tras una estupenda jornada de caza, el grupo abatió numerosas piezas, pero la de mayor tamaño, malherida solamente, huyó a refugiarse en la espesura del bosque que rodea la Albufera. El mismo conde, seguido de su criado, corrió tras el animal herido y lo encontró refugiado en el interior de una cueva que, hasta el momento, no había visto nadie. Sorprendidos los dos hombres penetraron en la cavidad y descubrieron, que dentro brotaba una caudalosa fuente subterránea. El agua, mediante un ingenioso sistema de compuertas, era distribuida por diversas conducciones. El conde de Cervelló se percató inmediatamente que aquella fuente, posiblemente, era el nacimiento que alimentaba todas las fuentes del término. Algunas compuertas estaban abiertas y por ellas circulaba libremente el agua, correspondían seguramente a las fuentes subterráneas que alimentaban la Albufera. También había cerradas, lo que había secado otras fuentes que ya estarían perdidas y olvidadas por la gente y los campos que regaban antaño, abandonados. El conde dedujo que la obra se debía, sin duda, a los “moros”; estos, cuando fueron derrotados y expulsados de aquellas tierras, se marcharon llevándose el secreto del lugar desde donde se regulaba el caudal y distribuían las aguas de la gran fuente subterránea. El conde Cervelló quedó perplejo ante el descubrimiento y no supo, de momento, que partido tomar, si hacer público el descubrimiento o mantener el secreto y no decir a nadie lo que había encontrado. Optó por guardar silencio, pensando que de esta manera protegía su señorío de posibles desavenencias. Así, mandó a su criado tapar con piedras y barro la entrada de la cueva y guardar celosamente el secreto de lo que había visto. El criado cumplió la orden de su señor, y el tiempo y la maleza completaron la obra, de manera que todo quedó perdido y olvidado para siempre. (Leyenda del conde Cervelló extraída del libro “Rutes Valencianes” Volum 2 de J. Soler Carnicer, editorial 3 i 4)
 
 
 
 

El segundo piso es la Sala Anna, está inspirada en los siglos XIX y XX, habilitada como centro de reuniones e información.
El tercer piso es un mirador desde el que se puede ver todo el pueblo y alrededores
USOS:
El Palacio ha tenido infinidad de usos a lo largo de su historia. A parte del original como fortaleza, se ha usado como almazara, almacén de seda, sirvió de refugio en la riada del 4 de  noviembre de 1846, a finales del siglo XIX dependencias municipales, escuelas, durante la guerra civil se instaló el Comité Ejecutivo del Frente Popular y finalizada ésta fue sede de la falange, los condes de Trenor lo alquilaron también como viviendas a varias familias. Tras la compra por el ayuntamiento fue lugar de ensayo de la banda municipal y la Capilla de Santa ana en  1994 fue toril en las fiestas. Actualmente y tras su rehabilitación alberga el Museo Etnológico de la Villa (en las antiguas caballerizas del Palacio), el Museo del Agua (en el antiguo aljibe musulmán) y está previsto también la instalación del Museo Arqueológico.

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