viernes, 4 de marzo de 2022

DE PASEO POR AUGUSTA EMERITA, MERIDA (I): HISTORIA

La ciudad de Augusta Emerita, fue fundada por orden del emperador Octavio Augusto en el año 25 a. C., para acoger a los soldados de las guerras cántabras, veteranos de las legiones V Alaudae y X Gemina. Para la colonia se eligió un punto estratégico junto al Guadiana (río Anas), con una isla central y un tramo casi vadeable que facilitó la construcción del puente. La prolongación del puente marcó el trazado del Decumanus Maximus de la ciudad (la calle principal con orientación este-oeste).


Las calles se organizaban en manzanas separadas por calles perpendiculares llamadas decumanus y cardos. El Cardo Maximus era el cardo principal que marcaba la orientación norte-sur.


Junto a la intersección del Decumanus Maximus y el Cardo Maximus se situaba el Foro Municipal, del que se conserva el templo dedicado al culto imperial, conocido como Templo de Diana

Y siguiendo el Cardo Maximus se encontraba el Foro Provincial, del que se conserva su arco de entrada, conocido como Arco de Trajano.

Aunque la comarca de Mérida ya estaba habitada desde tiempos remotos, la llegada de los pobladores romanos supuso un cambio sustancial y Augusta Emerita se convirtió en un destacado centro jurídico, económico, militar y cultural del Imperio Romano. Fue capital de la provincia romana de Lusitania y más tarde llegó a ser capital de la Diocesis Hispaniarum (que incluía los territorios de la península y una parte del norte de África)

puente Lusitania
La llegada de los visigodos continuó manteniendo su importancia y fue tras la presencia de los árabes cuando comienza el declive de la ciudad, quedando prácticamente relegada al ostracismo hasta el siglo XX. 

palacio de congresos

Ha habido momentos, especialmente desde los siglos IV al VI, en los que fue Mérida la cabeza desde la que se pensó una nueva Hispania, sustancialmente cristiana pero que no renunciaba a su glorioso pasado pagano. La difícil síntesis encontró acomodo bajo la monarquía visigoda, concretamente bajo el patronazgo del arzobispado emeritense, el más importante de la antigüedad tardía y los comienzos de la Edad Media en la Península, ya que dependían de él doce obispados. Después, el nuevo emirato, para sobrevivir, hubo de apoyarse en grandes ciudades ya existentes, como Córdoba o la propia Mérida. Luego, el califato, redujo la influencia de la ciudad en favor de otra nueva, creada por los propios emeritenses: Batalhús, la actual Badajoz.

anfiteatro
Tras su conquista por los leoneses en 1230, no le fue restituida la sede arzobispal y quedó relegada a mera cabeza de una provincia ligada a la Orden de Santiago. Paso obligado hacia Portugal de reyes y nobles, la villa permaneció en esa nómina de pueblos con papeles secundarios en el devenir del nuevo Reino de España. Esos mismos caminos que portaban noticias y riquezas también acarrearon las funestas consecuencias de crueles guerras mantenidas con Portugal o la Francia Napoleónica. Será un nuevo invento, la locomotora, el que, en pleno siglo XIX, invite a la ciudad a bailar, de nuevo, en el concierto de la historia española.

foro de Augusto

De la antigua colonia quedan vestigios de su bien trazado urbanismo: calles y calzadas, cloacas, diques, puentes, acueductos, presas, viviendas, necrópolis, foros con sus templos y colosales edificios para celebrar juegos escénicos o circenses. El Museo Nacional de Arte Romano nos acerca al devenir de aquella gran ciudad de la antigüedad.

embalse de proserpina

De la ciudad paleocristiana y visigoda dedicada a Dios y a su Patrona, Eulalia, quedan cientos de las piezas que la decoraron (presentes en la Colección Visigoda del Convento de Santa Clara), junto a diversas ruinas destacando, de entre todas, las pertenecientes a la antigua basílica de “la Mártir”o el hospital del Arzobispo Mausona. Por otra parte, el singular complejo militar de la Alcazaba es una de las joyas de los albores de la presencia musulmana en la Península.

alcazaba
La Reconquista no reconcilia a la ciudad con su pasado, aunque existan descollantes expresiones del románico, gótico y, sobre todo, del barroco. Hoy, la ciudad se nos presenta sin complejos, dejando en herencia edificios de singular arquitectura cuyos creadores han fundido sus prestigiosos apellidos al nuevo patrimonio que, para generaciones futuras, deja la Mérida del siglo XX

En diciembre de 1993 la UNESCO declaró el Conjunto Arqueológico Emeritense Patrimonio de la Humanidad.

OTRAS ENTRADAS:

02.- TEATRO ROMANO DE MERIDA

03.- ANFITEATRO

04.- CASA DEL ANFITEATRO 

05.- ACUEDUCTOS Y PUENTES ROMANOS

06.- EMBALSES ROMANOS DE PROSERPINA Y DE CORNALVO

 07 Templo de Diana, Merida

08.- DE PASEO POR AUGUSTA EMERITA, MERIDA (VIII): CIRCO ROMANO Y EDIFCIO ANEXO

09.- DE PASEO POR AUGUSTA EMERITA, MERIDA (IX): ARCO DE TRAJANO, FORO DE AUGUSTO, TERMAS Y POZO DE NIEVE

10.- DE PASEO POR AUGUSTA EMERITA, MERIDA (X): CASA DEL MITREO Y COLUMBARIOS

11.- DE PASEO POR AUGUSTA EMERITA, MERIDA (XI): CENTRO ARQUEOLÓGICO LA MORERIA

12.- DE PASEO POR AUGUSTA EMERITA, MERIDA (XII): XENODOQUIO. DIQUE ROMANO. CASTELLUM AQUAE.

13.- DE PASEO POR AUGUSTA EMERITA, MERIDA (XIII): Museo Nacional de Arte Romano, termas públicas, templo del culto imperial

14.- ALCABAZA ÁRABE

15.- BASÍLICA DE SANTA EULALIA Y HORNITO

16.- DE PASEO POR AUGUSTA EMERITA, MERIDA (XVI): PLAZA ESPAÑA (I): CONCATEDRAL DE SANTA MARÍA

17.- DE PASEO POR AUGUSTA EMERITA, MERIDA (XVII): PLAZA ESPAÑA (II): PALACIO DE LOS MENDOZA. CASA DE LOS PACHECO, AYUNTAMIENTO, PALACIO DE LA CHINA

18.- DE PASEO POR AUGUSTA EMERITA, MERIDA (XVIII)

19.- DE PASEO POR AUGUSTA EMERITA, MERIDA (XIX): IGLESIAS Y CONVENTOS

20.- DE PASEO POR AUGUSTA EMERITA, MERIDA (XX): POR LA MERIDA ACTUAL UN PASEO POR EL RÍO

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