viernes, 5 de septiembre de 2014

LAS CHORRERAS DE ENGUÍDANOS

Las Chorreras se encuentran ubicadas en el Río Cabriel, entre los términos municipales de Villora y Enguídanos, provincia de Cuenca. El río Cabriel puede presumir de un agua limpia y cristalina, es uno de los ríos menos contaminados de toda Europa, debido principalmente a que no pasa por ninguna población hasta su paso por Enguídanos. Esto ha permitido conservar casi intacto sus bosques, vegetación y fauna.
Las Chorreras se encuentra junto a una abandonada urbanización llamada "El Salto", donde años atrás residían los trabajadores que construyeron la antigua central eléctrica de Lucas de Urquij
El nombre de Las Chorreras se debe a los “chorros” o “chorreras” de agua que con mayor o menor intensidad se pueden contemplar a lo largo del cauce del río Cabriel en este lugar a lo largo de un kilómetro y medio. Aquí el río nunca pasó de tener unas pocas brazadas de anchura, entre paredes rocosas encañonadas. Tal circunstancia obligó al Cabriel a retorcerse en este paraje en un caos de saltos y cascadas, generando cuevas laterales, pozas de color esmeralda al pie de espumeantes rabiones salvajes. Unas gargantas que parecen brotadas de un auténtico cuento de hadas. En menos de cinco kilómetros de recorrido el Cabriel desciende en esta zona más de 120 metros de súbito desnivel.
Lo más espectacular de las Chorreras es el conjunto de tobas cuaternarias, de gran interés geológico, que empezó a producirse hace aproximadamente doscientos mil años cuando el lecho del río no era tan profundo. La extensión de este conjunto abarca unas 14,25 hectáreas desde la presa de Villora hasta la confluencia del río Cabriel con su afluente el río Guadazaón.  El agua que discurría por el propio lecho del río en un paisaje menos abrupto y la circundante de fuentes y manantiales que iban a parar a este río realizaron un proceso erosivo singular. El propio río y las aguas superficiales originaron una serie de cuevas subterráneas que se desplomaron y que originaron el paisaje que hoy observamos: un conjunto tobáceo cuaternario sobre un lecho de calizas jurásicas de una antigüedad aproximada de 180 millones de años (que son el lecho marino del mar de Tethis en continuas progresiones y regresiones donde aún se puede observar fósiles de ammonites y belemnites).
La construcción de la presa de Villora y la Central Hidroeléctrica de “Lucas de Urquijo” en 1910, y el desvío habitual de las aguas del río Cabriel al río Guadazaón mediante canalizaciones para la producción de energía eléctrica, son la causa de que contemplemos “Las Chorreras” como un lugar de esparcimiento, baño o deporte de aventura. Cuando hay crecidas o sueltas de agua los chorros se convierten en grandes cascadas y la velocidad de las aguas son otro gran atractivo paisajístico. 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

4 comentarios:

  1. Buen reportaje de un precioso entorno.
    Domi

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  2. Hola Ramon.Super-refrescante entrada...jejeje...con muy buena explicación.Saludos.

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